miércoles, 29 de octubre de 2014

AUCKLAND por Mar y Tierra

Con un día maravilloso y soleado, seguimos conociendo Auckland ciudad y alrededores.

Como estaba previsto que el tiempo hoy nos iba a acompañar, ayer decidimos hacer la reserva para un recorrido en barquito de hora y media y salimos a la 2 y media del mediodía por lo que hasta que llegue la horan nos lanzamos a seguir investigando la ciudad propiamente.

Pasamos por la Catedral de St.Patrick que es de una arquitectura típica de la isla de principios del veinte y lo más destacable es su interior neogótico con madera pulida. He aquí unas muestras

El techo con el órgano y el coro al fondo



Detalle del techo



Y un exterior muy típico de las construcciones de Nueva Zelanda de la época. Y como siempre, el pirindolo del Sky Line, que se ve desde cualquier lugar de Auckland.




Para resolver la duda de Luisma, tengo que decir que las edificaciones no las empiezan por el tejado, sino por los cimientos.

Pero nos ha llamado especialmete la atención un recubrimiento plástico que hacen para proteger los edificios en restauración, ya sean pequeñas áreas o grandes, o incluso en las reparaciones de barcos





La arquitectura moderna en Auckland es un poco caótica, se pueden apreciar edificios singulares pero parece que han surgido donde se ubican, como por generación espontánea, sin ninguna planificación urbanística. El más impactante es el complejo Sky City donde se halla la singular Sky Tower, símbolo hoy de esta ciudad.









Por mar.-

Nos embarcamos para hacer el crucero por la bahía.

No me extraña que los neozelandeses sean unos estupendos navegantes, sólamente e Auckland se pueden ver infinidad de barcos cruzando de lado a lado la bahía, tienen agua para aburrir.

Recordando mi pasado mariñela, aquí se puede aprender con facilidad lo que es llevar un velero, hacer bien las trasluchadas, navegar de través, y todo tipo de maniobras, sin tener que salir a mar abierto como haríamos por el Cantábrico.

En el camino nos encontramos con el primer faro de esta bahía que todavía se conserva sin uso y ahora sirve para solaz de las gaviotas.



El paisaje es precioso, la costa plagada de playas, aunque en esta época con el agua tan fría no son muy recomendables. Y un continuo ir y venir de barcos de todo tipo.

Seguimos navegando hasta la isla de Rangitoto que es uno de tantos volcanes que plagan esta nación. Bajamos a estirar las piernas, a una playa donde se aprecia perfectamente la lava, y volvemos a embarcar para ver desde el agua, la zona de Devonport con sus tres pequeñas montañas utilizadas como baterías de costa para proteger la entrada a la bahía de posibles enemigos. Todavía se conservan algunos cañones como recuerdo.

Desde ahí nos dirigimos al Harbour Bridge, un puente de hierro desde el cual continuamente hay gente haciendo puenting, totalmente controlados, of course, por una empresa que se dedica a ello.

Y vuelta al embarcadero de ferrys pasando por el puerto plagado de veleros atracados, a cual más bonito. La media de embarcaciones es de una por cada tres personas.

Después a comer con palillos y todo, estupendamente en un restaurante japonés dentro de una especie de conglomerado de pequeñas cocinas multiraciales, de China, de Corea, de Japón, de Malasia, de Tailandia, de Indonesia....y alguna más que no recuerdo.

Y ya por la tarde, cogemos el ferry y hacemos una visita a Devonport, con sus casitas victorianas, convertida en una zona comercial turística. Lo mejor son las impresionantes vistas que se divisan desde el Monte Victoria con sus baterías militares, al que se sube en unos 20', y desde donde se aprecia todo el conjunto que compone Auckland City y algunos de sus alrededores, que circundan la bahía.

Y aquí estoy yo subida encima de una de las baterías defensivas.



Volvemos a bajar de la montaña y nos damos un estupendo paseo por paseo (valga la redundancia) que bordea el agua, como de una hora, hacemos foto de ficus gigante,



 y como empieza a levantarse mucho aire y el sol ya no calienta, decidimos coger el ferry de vuelta a Auckland para acabar el día con una cenita en un pub. 

Y ya estamos en el día 26 en el cual tenemos contratada un city tour de 3 horas la ciudad y alrededores pero por tierra.

Por la mañana en el desayuno nos sorprendemos gratamente con que la secretaria del Director del Hotel es venezolana, y nos facilita el viaje para mañana al Aeropuerto a recoger la furgo, por un precio mucho más barato y desde el Hotel, que pensábamos hacer combinando dos buses.

Ya contentos pasamos la mañana haciendo unas compras, y dando otra vuelta por el puerto y el centro, hasta la hora de comer que lo hacemos en el pub del rugby, un sitio curioso y muy animado, aquí pides un sandwich y es algo enorme y lleno de patatas fritas alrededor, y buenísimo.


Por tierra.-

Ya en el punto indicado nos recoge Michael junto con otras 2 parejas, una de Chile y otra de Australia.

Michael es un enrrollado, es de California y tendrá unos 55. Las dos parejas, majos también. Los australianos hablan inglés, of course, pero los chilenos no les van a la zaga, pillan hasta los chistes. Nosotros pillamos lo que podemos.

Nos da una vuelta por los barrios de Auckland, los más modernos, los más comerciales, los más ricos, 45 millones de NZ$ cuestan las casitas que vemos con vistas a la bahía, una vuelta por el harbour, atravesamos el Bridge de hierro hasta la otra parte de la bahía, y de ahí damos la vuelta hasta el Monte Eden desde donde podemos apreciar las vistas de Auckland a los dos lados, al Pacífico y al Mar de Tasmania que está en el Indico, con sus dos magníficos puertos. Y más cerca, la vista también del cráter del propio monte/volcán.



Y de ahí volvemos a bajar a la zona de las playas, la de Mision Bay, otras dos que no recuerdo los nombres, y la última, nudista, Ladies Beach.

Así hemos pasado una divertida y aleccionadora tarde con Michael y nuestros compis de autobusito, y una excursión que estaba programada para 3 horas, nos la hacemos en 4 y además, aunque no estaba previsto nos acerca a los respectivos hoteles.

Y para cenar pizza en Leo's.




  








viernes, 24 de octubre de 2014

Llegada a la ISLA NORTE

Después de un viaje interminable aterrizamos ayer en la Isla Norte, concretamente en Auckland donde vamos a pasar 4 días, antes de recoger el autocaravan que tenemos ya contratado.

La verdad es que el viaje a pesar de su duración no fue del todo malo. Con Fly Emirates disfrutas de todas las comodidades, una pantalla en tu asiento con una variedad enorme de opciones, pelis, música, noticias, puedes ver lo que va viendo el piloto con unas cámaras exteriores.....y unos menús bastante aceptables. Las azafatas, guapas, pero los azafatos....de infarto.
Así que entre ver pelis, oir música, comer y dormir se nos pasaron las 32 horas entre Bilbao y Auckland. Con 3 escalas, Madrid, Dubai, y Melbourne.

Por cierto, Dubai desde el avión impresiona, es todo arena y la parte hipermoderna con unos edificios que parecen agujas apuntando al cielo. Fuera del centro se extiende la arena y sobre ella,  campos verdes, casitas con jardines y piscinas, campos de deporte.......

Hacia las 14:30 del día 23 llegamos a Auckland, el paso por la aduana, al que tanto miedo teníamos, por la cantidad de requisitos que exigen, pues ningún problema. Fueron muy ágiles, organizados y amables.
En el mismo aeropuerto hacemos el primer cambio de moneda, compramos una tarjeta para el teléfono, y un pincho para el ordenador y en bus (anécdota con conductor) al Hotel.

Después de una ducha y un cambio de ropa más abrigada porque venimos del Euskadi tropical, nos lanzamos a explorar. Auckland es una ciudad llena de cuestas, nuestro Hotel está en la calle principal pero........al final de una cuesta. Para ir al puerto es todo bajada, pero para volver...... Ayer nos causó una impresión triste, llegamos hasta la parte del puerto y algo más y después de unas 2 horitas eran ya las  8 y empezamos a acusar el cansancio, volvimos al Hotel con un poco de fruta y yogur. A las 10 ya a lolo y hasta las 7:30 de hoy durmiendo como reyes.

Hoy ya ha sido otra cosa, 17 grados y amenaza lluvia, hemos salido más abrigados que ayer. Según íbamos avanzando descubríamos más cosas interesantes. En el Albert Park unos arboles impresionantes, he aquí una muestra

  

Desde el Albet Park divisamos la torre de la Clock Tower del Old Arts Building. Esta torre se ha convertido en el símbolo de la Universidad, desde donde nos adentramos en ella.



Ya en el area de la Uni hay varias casas antiguas construidas en madera, que ahora se utilizan para diversas dependencias y oficinas.


Dentro del recinto de la Universidad se halla la primera mansión en madera de Nueva Zelanda, el Old Government House al que no he sacado foto pues se ha puesto a llover. Hemos entrado y ahí está además de aulas y oficinas, el bar, varios salones, un pub...se ve que aquí se cuidan bien



 Está todo lleno de vegetación, es un jardín botánico con las plantas y arboles catalogados, con caminitos para acceder a otras edificaciones antiguas también, se respira tranquilidad y aire puro, y si no, ahí está la muestra



Deja de llover y seguimos bajando hacia el puerto por unas callecitas con casas antiguas y fábricas reconvertidas en restaurantes muy coquetas.

Y ya llegamos al puerto que es lo más impresionante que hemos visto en veleros de todo tipo, están varios de la Copa América, y yates que te ofrecen recorridos por la costa e islas de los alrededores para verla y pescar. Mañana tenemos planeado una excursión marítima, no sabemos a dónde.



A la 1:18 de Auckland, 14:18 de Bilbao cierro mi blog que ya es hora de dormir, me he emocionado escribiendo, Txetxe ya lleva dormido una hora.

jueves, 16 de octubre de 2014

AOTEAROA El País de la Nube Blanca

Hoy inicio mi blog de viajera por Nueva Zelanda, AOTEAROA en maorí. Es un país que nos atrae y lo queremos exprimir.

 Las 2 guías; la simpática tarde que pasamos en casa de Miguel y Maika con la información y consejos que nos dieron sobre su magnífico viaje por Nueva Zelanda y Australia; la estupenda información que también nos dió Gwion Harfoot de su país además de los mapas de carreteras de las 2 islas que nos ha facilitado; y lo que nos ha contado Olatz recien venida de su trabajo en la Embajada en Wellington; creo que información no nos falta.   

Nos esperan sus playas, montañas, volcanes, lagos, geiseres, fiordos, glaciares...y mucho más que iremos descubriendo.

Y quien sabe, si a lo mejor por las llanuras de Canterbury nos encontramos con Gwyneira y James McEnzie conduciendo sus ovejas a las montañas (el resultado de haberme leído este verano la trilogía maorí de Sarah Lark).

Estoy atacada de los nervios, salimos en 5 días, el martes 21 y nos esperan algo más de 30 horas de viaje.