martes, 6 de enero de 2015

LYTTELTON

Se acerca la Nochebuena y nos toca pasarla en Christchurch, ya conocemos el camping de la vez anterior y es limpio y cómodo para esta ocasión. Según llegamos nos acercamos al centro a dar una vuelta, y en la zona de las tiendas en los contenedores, vemos a tres hermanitos tocando primorosamente y al oír “Noche de Paz” a mí se me saltan las lágrimas y me tengo que marchar, se me agolpan los recuerdos.




La vez anterior que estuvimos en Christchurch, no fuimos al puerto de Lyttelton, así que aprovechamos para hacer una visita al famoso puerto por el que entraron tantos y tantos pioneros a partir de 1.850. Ahora es el puerto de salida de mercancías, como el carbón, y la madera, ante nuestra vista perfectamente apilada esperando ser transportada a los grandes barcos, como podemos apreciar ahora mismo.




Esta ciudad sufrió mucho en los terremotos de 2.011 y 2.012, los edificios victorianos de la calle London, hubo que derribarlos debido al estado en que quedaron. La histórica estación de Timeball con su bola negra que daba la hora de Greenwich a los barcos del puerto, una de las 5 estaciones en el mundo con una bola horaria en funcionamiento, hubo que desmantelarla después del terremoto de 2.011.

Es impresionante ver las colinas de Port Hills que la separan de Christchurch, y que los pioneros tenían que atravesar para desde Christchurch dirigirse al resto del país. Los que tenían más suerte, tenían alguien esperándoles y las atravesaban en carro o en caballo, pero la mayoría  hacía el trayecto a pie acarreando además las pertenencias que traían de sus países de origen.




En 1.867 se excavó un túnel en la roca de Port Hills para que pasase una línea férrea que uniese el puerto de Lyttelton y Christchurch y en 1.964 se terminó de construir una carretera que también atravesaba un túnel.


Para la cena me he comprado un mantel de plástico a juego con unas servilletas de papel, made in china, que no se pierda el glamour ni en el camping, je,je. Y unas copas de plástico para el champán, eso sí, del mejor que hemos encontrado. La cena estupenda y aunque con morriña de la familia, los amigos, y Bilbao, ha sido una Feliz Nochebuena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario