Nos sorprende que nos indica que paremos en Kawakawa para ver unos toilets, nos hace gracia pero se empeña en que lo tenemos que ver, y efectivamente, están en la calle principal, como los de todos los pueblos, y están decorados con maderas de colores, trozos de azulejos y botellas incrustados en las paredes, tanto por fuera como por dentro, no sabemos si se deben a algún artista local, ya que hay algún banco (de los de sentarse) en la calle igualmente decorado, y un parque temático de animales autóctonos, escenas de mar, etc. decorado de igual manera justo en la acera de enfrente. Un poco hortera diría yo, pero desde luego muy original. Vemos que también en las guías lo dice.
De repente vemos una locomotora a vapor y tres vagones, que transitan por la calle principal también, y le hacemos también un par de fotos. Por cierto, la locomotora se llama Gabriel.
Siguiendo también las indicaciones de Susan, nos paramos en una granja de quesos, y nos compramos un par que por cierto están estupendos. Son de vaca.
Aquí cuando vas por la carretera te encuentras muy frecuentemente por los verdes y amplios pastos, con multitud de vacas pastando, y cuando digo multitud, es lo que quiero decir, vamos, como unas 300 más o menos, a su libre albedrío. Hemos probado la carne de aquí, y es exquisita, no tiene nada que envidiar a las chuletas del Juliantxu de Tolosa.
Seguimos ruta y nos desviamos a Opononi y Omarae, dos pueblitos que están en una entrada del mar, con unas vistas preciosas. Tienen enfrente una duna enorme, y nos hacemos un paseíto por los alrededores donde hay un camino que sube bordeando la costa, y se puede ver, el mar abierto y las dunas, todo impresionante.
De ahí ya por fín nos adentramos en el Waipoua forest, un bosque de kauris en el que se encuentra el mayor arbol kauri vivo. Tiene 51,5 m. de altura, una circunferencia de 13,8 m. y un volumen en madera de 244,5 m3 según la última medición. Lleva el nombre de Tane Mahuta que es el "dios del bosque". En 2 palabras, como diría Jezulín, im prezionante.
Jugando a "¿Donde está Ana?" se me puede encontrar.
Este bosque está lleno de kauris de gran tamaño, las Four Sisiters, cuatro kauris unidos por la base, y el Te Matua Ngahere, o padre del bosque, de 30 m. de altura y 16,4 m. de circunferencia, nada despreciable. Hay también un mirador del bosque pero no se puede acceder en caravana.
Y piano, piano, llegamos hasta el camping en Kaihu, muy tranquilo, bordeado por un río, por el que nos damos un paseo. Aquí internet no funciona, Lo que sí funcionan son las hordas de mosquitos que se nos han metido en la madriguera, puesto que hemos encendido la luz sin cerrar la puerta, sin darnos cuenta del río. No obstante son un poco gilipollas, se quedan parados y la cacería es fructífera. Con unos papirotazos nos hemos deshecho de ellos en un pis pas antes de meternos en la piltra.

Hola pareja, ya veo que estáis disfrutando un montón y enseñándonos lo preciosos parajes de Nueva Zelanda, besos
ResponderEliminarA la vuelta ampliaremos detalles, os vamos a aburrir, me alegro de tener noticias vuestras. Besos
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