Ya estamos en el día 27 y nos toca recoger la fregoneta con
la Cia. Mighty. Nos encontramos con la desagradable sorpresa de que no nos la
han facilitado automática como les habíamos recalcado en nuestros e-mails, la
vikinga europea que nos ha atendido, ha pasado de nosotros ampliamente, pero no
nos conocía bien.
Hemos preguntado por Alicia una peruana muy amable con la
que había hablado por teléfono desde casa, y gracia a ella, que nos consta que
se lo ha peleado durante dos horas, hemos salido con una fregoneta igual pero
más nueva y automática.
que como se puede ver nos ha salido un poco abertzale.
Nuestra idea es salir de Auckland e ir hacia el Norte, y
decidimos ir hasta Orewa una localidad con el camping ubicado en su playa de
3km., que para ir practicando la conducción por la izquierda está a una distancia bastante asumible.
Aquí abrimos nuestras maletas, y organizamos la madriguera
que nos va a acoger en nuestro “Viaje a Nueva Zelanda en 80 días”; nos
encontraremos con Willy Fogg?
Ya organizados y más relajados, nos lanzamos a explorar los
alrededores, y nos hacemos un paseíto de 1 hora por la playa.
Nuestra “Cirila” está aparcada justo detrás de esos árboles
en primera línea de playa.
Nos hacemos una ensalada y un salmón fresco a la plancha
para cenar, ya que no habíamos comido con fundamento.
Ha sido un día con
mucha tensión acumulada (alquiler de furgo, conducción, organización de
madriguera, localización del super…….) y nos merecemos un buen descanso,
así que con el sonajero de la lluvia en
el techo, nos dormimos plácidamente.
Nos despertamos después de un sueño reparador, y…. sigue lloviendo.
Pero como la vida del turista, ya se sabe que es muy dura,
decidimos arrancar y visitar los alrededores. Llegamos a Puhoi, donde se halla
el primer asentamiento de Bohemia (hoy Chequia) en NZ. Tiene una coqueta
Iglesia, la de St.Peter y St.Paul con unas vidrieras muy curiosas, llevan los
nombres de los feligreses que las costearon.
Pasando por Mahurangi Est desde donde se aprecian unas
magníficas vistas de la costa, llegamos a Warkworth, pueblito con ría navegable
y un embarcadero de madera encantador, donde descubro un marco en el cual
consigo que Txetxe pose para mí.
Aquí nos comemos unos bocatas acompañados de gaviotas y
patos reclamando parte del botín. Tiene una curiosa valla de protección, con
unas plaquitas con los nobres de los que han patrocinado su construcción, tanto
empresas como particulares.
Después de esta opípara comida gratamente acompañados, nos
vamos a Waiwera, otra playita, que además tiene unas piscinas termales entre 30
y 48 grados. Vamos alternando entre piscina y piscina, rodeados de lugareños y
japoneses, y salimos arrugaditos y muy relajaditos después de 2 horas a remojo.
Ya de vuelta en el camping me encuentro con 2 valencianas
muy viajadas, que vienen de Australia y nos dan algunos datos para cuando
subamos más al Norte.
Ahora sí que llueve de verdad, nos cenamos una ensalada y unos
entrecotes, y preparamos la ruta para el día siguiente, un poco descorazonados
por las precisiones meteorológicas.


Hola pareja. Veo que lo pasais bien
ResponderEliminarNos trae muy buenos recuerdos. Besos para los dos
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