Ha llovido toda la noche, desistimos de hacer algún
recorrido por la zona porque además hay mucho viento y es frío.
Pero antes de iniciar la ruta nos vamos a comprar unas
angulas en el único sitio donde las venden por aquí, en Curly Tree hitebait
Co., que es donde las envasan, congelan y comercializan. También te las
preparan en tortilla para que te las comas allí. Tenemos que comprar unas
cayenas y listo para una próxima cena.
La idea de hoy es llegar a Queenstown o quedarnos en Wanaka,
depende de si nos gusta o no, y de lo cansado que esté el driver. Por el camino
como siempre, nos vamos parando donde nos parece que hay algo interesante,
siguiendo las indicaciones de las guías, que te ponen tantas cosas que a veces
no sabes qué merece la pena y qué no.
Primero paramos para ver una cascada que es
bonita aunque no muy espectacular, y luego en un puente de única dirección para
ver un río donde el agua baja caudalosamente entre unos pedruscos enormes. Nos
paramos al ver un montón de gente haciendo fotos.
Cerca de Makarora vemos uno de los puntos señalados que son
las Blue Pools. Hay que andar una media hora y atravesar dos puentes colgantes
para llegar a un remanso del río que forma dos piscinas de un azul intenso y
totalmente transparentes, que permiten ver el fondo perfectamente. Allí estaban
5 entre locos y locas que se estaban bañando, no me quiero ni imaginar cómo
estaba el agua.
Todos haciendo las fotos desde el puente
Nada más vislumbrar el Lago Wanaka paramos para comer,
cuando llega una familia de orientales muy simpáticos con sus niños y no paran
de hacerse fotos.
Las vistas del Lago Wanaka son muy bonitas, lo vamos
bordeando unos kilómetros,es espectacular la vista de los picos nevados que lo
rodean, hasta que la carretera se aleja
de sus orillas, y ahora bordea el Lago Hawea también precioso. Paradita para
hacerle unas fotos desde un mirador donde nos quedamos un ratito disfrutando
del calorcito del sol, nos sobra la ropa con la que hemos salido de Haast,
menos mal que eso tiene solución al ir con la casa a cuestas.
Parón en la carretera por un desprendimiento, a lo lejos
vemos cómo la excavadora va moviendo las piedras, media hora de parón todos en
cola, y nadie se inmuta lo más mínimo. Al pasar junto al desprendimiento vemos
que se debe a los trabajos que están haciendo para poner una red en las paredes
.
Wanaka
Llegada a Wanaka, precioso pueblo al borde del lago del
mismo nombre. La vista es impresionante.
El lago totalmente en calma, en primer
término un paseo que bordea la playa, incluso hay algún bañista, los veleros con las velas desplegadas, y rodeando todo esto, las cumbres nevadas
entre ellas la del Monte Aspirin. Parece una postal.
Una pareja merienda mientras los veleros despliegan los spis dando la nota de color.
El camping muy tranquilo, decidimos quedarnos y empleamos el
día siguiente en caminar por los paseos que hay por el borde del lago, el día
precioso, las variedades de flores, gente haciendo sky acuático, padle surf, varias rampas para bajar
los remolques con la barca e ir a pescar, otros remolcan las motos de agua
…… y
nosotros disfrutando de este magnífico día.
El pueblo tiene unos baretos muy majos con las terrazas mirando
al lago, y así se nos ha ido pasando este tranquilo día. Nos hemos tomado una cerveza estupenda en el Water Bar.
Entre Wanaka y Arrowtown la carretera es preciosa, no perdemos de vista las montañas nevadas, y los ríos que bajan de ellas, se abre un valle diferente, las colinas que tenemos más cercanas, llenas de ovejas para no variar, y la argoma en flor por cantidades industriales, todo el campo vestido de amarillo.
Arrowtown
Arrowtown, es un antiguo
pueblo minero y pintoresco, se han conservado muchas casas de la época de la
fiebre del oro. La calle principal y adyacentes conserva unos cuantos edificios
coloniales convertidos ahora en tiendas, y el ambiente es muy animado.
Visitamos una parte del pueblo que estuvo habitada por
mineros chinos que llegaron a partir de 1.865 y ocuparon las casas de los mineros
europeos que se habían trasladado a la costa Oeste atraídos por otros
descubrimientos de oro. Se conservan
unas cuantas casas/chabola de entonces Ahora es una zona pacífica al lado de un
río, pero las fotos de la época atestiguan la dureza de la vida de aquellos
mineros.
Damos un paseo por el centro de Arrowtown viendo las casas que se conservan bien, y
seguimos camino para Queenstown.
Queenstown
Llegamos relativamente
pronto, hacemos el registro en el camping y nos vamos al centro. Es una ciudad con
lago, que como es tan grande, pasa como en Wanaka, que parece que estás en una
ciudad costera.
Me gusta, hoy hay mercadillo de artesanos en la plaza
enfrente del embarcadero, la calle está muy animada, mucha terraza, y además
hace bueno. Muchas tiendas, restaurantes entre calles, bares, pubs, nos tomamos
una cerveza viendo cómo llega el barco antiguo que hace un paseo por el lago
Wakatipu.
Al día siguiente, domingo, hace un tiempo estupendo, y la playita en medio de la ciudad, llena de gente sobre todo joven, repartida entre la arena y la hierba que está al lado jugando a todo tipo de deportes.
Esta ciudad tiene un teleférico que te lleva a un mirador desde donde
puedes admirar las magníficas vistas de la ciudad, el lago y los montes nevados
que la rodean.
En la cola para subir, coincidimos con Victoria y Mariano un matrimonio de
Madrid y sus hijos Jaime y Juan, todos muy agradables. Las vistas son estupendas y con el día tan claro, podemos ver bien toda la ciudad.
Al día siguiente, domingo, hace un tiempo estupendo, y la playita en medio de la ciudad, llena de gente sobre todo joven, repartida entre la arena y la hierba que está al lado jugando a todo tipo de deportes.
Desde el mirador, donde también hay un restaurante te puedes montar en un telesilla y bajar por un
circuito rodeando el monte en unos karts, me recuerda a las bajadas en goitibera que hacemos por allí. Mariano, Jaime y Juan han cogido unos
tickets y nos quedamos en el mirador con Victoria para verlos pasar, mientras
ella les hace las fotos y el vídeo de rigor, que no es fácil, porque bajan a
toda velocidad. Es muy divertido, Juan en la última vuelta se sale del kart en una curva y se hace un 7 en la sudadera.
Y después de pasar un buen rato con ellos muy
simpáticos, y a los que esperamos volver a ver por Bilbao que no lo conocen,
nos despedimos y nos vamos a cenar al “Public” en la esquina del waterfront.
Haciendo cálculos horarios con, el péndulo de Foucault, el sextante, el telescopio, el giroscopio, el goniómetro, el astrómetro, el termómetro (por aquí hay algún constipado), el fotómetro y el plumífero, calculo que cuando sean nuestras 12:00 horas, estaréis brindando con cava maorí y degustando la famosa "pavlova", así que nos adelantamos a desearos: ¡Feliz Navidad!
ResponderEliminarLuisma&BLK
Ja,ja, con un pequeño error a la hora de brindar, porque lo estábamos haciendo a las 10 de la noche, y eso que alargamos la hora todo lo que pudimos, aquí a las 6 de la tarde empiezan a cenar. Nos acordamos mucho de todos vosotros, los presentes, y los ausentes, y el Ator,Ator, no lo pude cantar a pleno pulmón como me hubiera gustado. Pero con todo y con eso, fué una Feliz Noche de Navidad.
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